La historia de la ginebra Nordés comenzó con una reunión de amigos frente a un plato de pulpo. Un reconocido sommelier ganador del premio Nariz de Oro en 2004, un empresario de vinos gallego y un maestro destilador, empezaron a soñar con elaborar una ginebra gallega, con ingredientes de su tierra, que fuera distinta a las demás marcas de ginebra. Y así, tras muchas pruebas dieron con la fórmula perfecta para capturar la esencia de Galicia, dando origen a lo que hoy es la receta de Nordés.
La característica botella blanca de Nordés, se inspira en la cerámica tradicional de Sargadelos, elaborada en Galicia de forma artesanal, que se distingue por la singularidad de sus diseños y el uso de los colores blanco y azul.
Además, en la botella podemos distinguir varios elementos, como el mapamundi que sitúa el origen gallego de Nordés y la rosa de los vientos, un icono evocador que habla del carácter atlántico y la relación con el viento de nuestra ginebra premium.
La composición de la ginebra Nordés es única. La primera diferencia es la base alcohólica, que se produce utilizando uva albariño gallega de la que se obtiene el aguardiente de vino, alma del producto. Un aporte vínico que destaca sin duda por los ligeros matices y aromas a fruta blanca que aporta al producto.
Se convirtió en pocos años en la ginebra revolucionaria que sublima lo conocido. Su carácter, su sabor y sus aromas nos transportan a la frescura y a la sencillez de su tierra. Un aroma herbal, fresco, con notas a fruta blanca, suave y equilibrado, que la convierte en una ginebra con un sabor único.
Nuestra ginebra debe su nombre al viento del nordés, que llega con frescura desde el Atlántico para avisar a los gallegos de la llegada del buen tiempo y traer buenas vibraciones.
Una declaración de intenciones que, desde el origen de Nordés, demuestra su vocación por convertirse en una ginebra excepcional, pensada para disfrutar de las pequeñas cosas y los buenos momentos en la mejor compañía.
A continuación, la destilación de la ginebra Nordés se matiza con la maceración de 11 botánicos, entre los que destacan 6 silvestres gallegos: salvia, laurel, hierbaluisa, eucalipto, menta piperita y un alga marina, la salicornia, que le otorgan su característico aroma balsámico. También incorpora 5 botánicos de ultramar: el enebro, el jengibre, el cardamomo, la fl or de hibisco, y el té negro, que aportan sutiles notas que equilibran el resultado fi nal. Proceso lento y cuidado.
Un proceso de elaboración realizado amodiño, de manera lenta y sosegada, para conseguir una ginebra aromática, con delicados toques de fruta blanca en armonía con notas balsámicas. Un perfecto balance de aromas frescos, sugerentes en boca, que da como resultado un producto amable y diferente de otras ginebras afrutadas. Una ginebra gallega elaborada con cuidado desde su origen, con los mejores ingredientes naturales.